• Acuatenientes

    Aquí, la lucha es por el agua

  • A medio camino entre la Ciénaga Grande de Santa Marta y la Sierra Nevada, Zona Bananera está rodeado de agua, pero vive de sequía en sequía. La gente del municipio tiene que recorrer grandes distancias para recoger agua en baldes, no porque no llegue hasta el pueblo, sino porque los terratenientes del banano la desvían y acumulan para regar sus cultivos. Andrés Gil, documentalista y nieto de una zonera, ya va para tres años investigando la situación en la región. La cuenta en este documental, que no es una pieza de autor sino de comunidad; construyó el relato con la gente del municipio.

     

    Casa Productora: Salmón Producciones

    Dirección: Andres Gil

    Producción: Mateo Pérez

    Género: Documental

    Unos datos clave para entender el problema de Zona Bananera

    • La industria del banano está en constante expansión. En el 2017, alcanzó  los 850 millones de dólares en exportaciones. Para regar los cultivos, los productores acaparan las aguas de los ríos Tucurinca, Frío y Sevilla.  
    • Los campesinos de la zona se ven forzados a suplir la falta de agua de río con agua de pozos que tiene altos niveles de salinidad y está contaminada con productos químicos de la producción bananera. 
    • Como no tienen agua suficiente para irrigar sus tierras, los pequeños productores se ven forzados a vender y desplazarse a otros municipios. Los que se quedan, dependen de la industria del banano, que genera el 75 % de los empleos del municipio. En otras palabras, los pobladores dependen para su sustento de las mismas empresas que los privan del agua. 
    • El manglar de la Ciénaga Grande de Santa Marta, indispensable para la regulación de las mareas y el tratamiento natural del agua, se está muriendo en parte por la reducción del caudal de agua dulce. 

    Fuente: Rutas del Conflicto y Mongabay.

    ¿Cómo fue el proceso de producción?

    “Lo que he querido implementar en Zona [Bananera] es un experimento social”, dice Andrés. No se trata, como en otros proyectos, de darles cámaras a las personas y luego ver qué grabaron. El reto, más bien, es aprovechar las habilidades técnicas del equipo de producción para llevar a video la visión de la comunidad. Andrés sabe que la gente de Zona Bananera lleva muchos años luchando por su derecho al agua. Sus líderes tienen claro qué hay que mostrar y cómo.

     

    La visión, entonces, es muy diferente a la del periodista que va a la comunidad, extrae testimonios y arma el texto que le da la gana. El proceso, dice Andrés, tiene que partir de una concepción conjunta de las ideas, personas de diferentes ámbitos que deciden contar algo”. Y no es solo discurso. Andrés está trabajando en este proyecto desde el 2019. Conoce a los líderes de la lucha por el agua, con ellos ha recorrido la zona para entender el problema de las trincheras con las que los acuatenientes represan el agua. Con ellos se sentó varias veces, primero a revisar el guión del documental y luego el primer corte del documental. El final se estrenó en tres proyecciones en Candelaria, Orihueca y Sevilla, corregimientos de Zona Bananera afectados por la escasez de agua y cuyos miembros participaron en la producción del corto.