En la primavera de 2001, un grupo de personas nos reunimos
para redactar el Manifiesto
Malayerba. Era un acto para visualizar nuestro desacuerdo
con el funcionamiento de la sociedad en que vivimos,
muy condicionada por el dinero. Unas semanas después,
decidimos que nuestras inquietudes y energías
debían canalizarse de alguna manera que nos permitiese
participar en la transformación social y, tras
valorar varias propuestas, acordamos que una página
web podía ser una excelente herramienta para
expresarnos.
El proyecto Vivavoz surge como respuesta al recorte
de libertades que sufrimos en la actualidad. Los medios
de información, convertidos en un instrumento
de la clase política, nos presentan una realidad
manipulada y sesgada. De igual manera, el área
creativa está controlada por organizaciones públicas
y privadas que filtran a su antojo quien debe recibir
su decisivo respaldo.
Vivavoz no es una empresa ni una asociación
ni un colectivo ni una plataforma. Vivavoz es una gota
en el mar, un instante en la vida. Vivavoz está
ahora contigo pero no permanecerá mucho tiempo.
Vivavoz es un espacio para ofrecer un punto de vista
diferente de la realidad y dar difusión a creaciones
que no tienen cabida en otros medios, siempre de forma
totalmente desinteresada.
|