Lucha contra la Ley de Extranjería
La Jornada Europea de Lucha contra los Centros de Internamiento, por la libertad de movimiento, por el derecho a la permanencia y por la regularización sin condiciones convocada el pasado 2 de abril por segundo año consecutivo tuvo un seguimiento fuerte en Barcelona. Dos días antes, Ariadna Pi okupaba un autobús de turistas. El sábado por la mañana, 11 personas se encadenaban al muro de la Verneda. Al cabo de unas horas empezaba una manifestación por el centro de Barcelona y a continuación los inmigrantes se dirigieron a sus espacios de encierro. Una jornada también marcada por amplias muestras de apoyo, como por ejemplo el manifiesto conjunto del Observatorio del Sistema Penal y de los Derechos Humanos de la UB y la Comisión de Defensa de los derechos de la persona del Colegio de Abogados. En este manifiesto expresan, entre otros, que «la creación de un derecho administrativo represivo diferenciado y exclusivo para las personas extranjeras es contrario a la concepción Universal de los Derechos Humanos que tienen que fundamentar un Estado Social y Democrático de Derecho». A nivel internacional, la convocatoria se produjo en la mayoría de ciudades europeas y en el Estado español se realizaran actos reivindicativos en Málaga, Jaén, Almería y Madrid.
Ariadna Pi okupa un autobús de turistas bajo el lema de «¡Guiris a la Verneda!»
El pasado jueves 31 de marzo, dos días antes de la jornada, los turistas primaverales que habían decidido disfrutar de un tour barcelonés en uno de los autobuses de dos pisos que rondan por plaza Catalunya, vieron sus deseos interrumpidos. A las seis de la tarde, un grupo convocado por Ariadna Pi, okupó con pancartas uno de los autobuses turísticos de la plaza bajo el grito de «¡Guiris a la Verneda!». La acción con otros lemas como «Llevad a los turistas a la Verneda» y «Cerrad los centros de internamiento» consiguió sus objetivos: repercusión pública y atención de los medios para atraer el interés sobre la jornada de lucha contra los centros de internamiento. Este es el manifiesto completo que Ariadna Pi leyó:
¡LLEVEMOS A LOS TURISTAS A LA VERNEDA!
¿Para qué son buenos aquellos y aquellas a quienes denominamos "inmigrantes"? Os lo diremos: son buenos para ser tratados como una mierda; buenos para ser vejados y morir "en extrañas circunstancias"; buenos para hacer de putas y dejar la piel en cadenas de montaje; buenos para no saber qué es tener derechos; buenos para hacer de peón en andamios de cinco pisos sin red o en invernaderos fuera de la ciudad. Pero buenos también para recordarnos, quizás, que para muchos de nosotros los otros no son ellos, sino todos aquellos que conciben el mundo desde la lógica del capital y el imperialismo, allí dónde el beneficio económico y la homogeneización cultural impuesta significan los únicos referentes para todas las relaciones sociales. Buenos para recordarnos, quizás, lo que nuestros abuelos y bisabuelos y tatarabuelos nos enseñaron: que la libertad no tiene medida, que todos los seres humanos tendríamos que ser, en todas partes, iguales, más allá de si nos han educado para lo que clasificamos como "diferentes". Buenos, en definitiva, para recordarnos que una sociedad basada en la explotación y en la consagración de la vida, ya no a pagar una hipoteca, sino a sobrevivir precariamente, es un puro infierno.
Para recordar todo esto, hemos decidido invitar a los turistas que nos visitan a que, en su itinerario guiado por la ciudad, no se olviden de visitar uno sus lugares más emblemáticos y emocionantes: el centro de detención de extranjeros de La Verneda, dónde son conducidas las personas que, sin haber cometido ningún delito, son consideradas íntegramente ilegales y que, en consecuencia, son detenidas arbitrariamente por el solo hecho de andar por la calle y deportadas sin garantías jurídicas. ¿Venís vosotros también? ¿Tratados constantemente como turistas de vuestra propia ciudad? ¡A ver la Barcelona que no figura a las guías ni a los prospectos! ¡Venid a los calabozos de la Verneda a celebrar la auténtica fiesta de la diversidad, el verdadero forum de las culturas!
11 personas se encadenan al muro de la Verneda
La jornada del 2 de abril empezó hacia las 11 de la mañana, cuando un grupo de 11 personas se encadenó al muro de La Verneda luciendo unas vistosas camisetas amarillas dónde se podía leer el rechazo a los centros de internamiento. Paralelamente al encadenamiento, llegaba el grupo de apoyo que, con pancartas, cortaron la calle dónde se realizaba la acción. Al cabo de media hora, la policía se decidía a intervenir. Apartaron al grupo de apoyo y fueron rompiendo todas las cadenas e identificando a las 11 personas que fueron dirigiéndose hacia donde se encontraban las personas concentradas.
Una manifestación recorre el centro de Barcelona y enlaza con el inicio de los encierros y la huelga
A las seis de la tarde, empezaba la manifestación convocada contra los centros de internamiento y por la regularización sin condiciones. Dos mil personas iniciaban el recorrido en plaza Universidad, la manifestación destacó por lemas que se gritaban constantemente y culminó frente la delegación del gobierno, desde dónde numerosos grupos de inmigrantes y grupos de apoyo, empezaron a dirigirse a los espacios concretados para el inicio de los encierros. Por la noche, la iglesia del Pi, la de Sant Miquel y la de Sant Medir conjuntamente con los centros sociales de Can Vies y Espai Obert, ya se encontraban llenos con más de quinientas personas que se encerraban e iniciaban la huelga de hambre. Durante estos tres días, no ha parado de llegar gente que se quiere sumar a los encierros, hasta el punto que se han tenido que habilitar nuevos espacios como los CSO L’Òpera y la Casa de la Solidaritat con tal de evitar aglomeraciones. También se han producido, a raíz de la huelga de hambre, algunos casos de mareos y desmayos que han requerido atención médica. Los inmigrantes exigen que el Síndic de Greuges haga de mediador en el conflicto.
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