¿Qué es la Objeción Fiscal?
Desde hace más de 20 años
pacifistas y antimilitaristas de todo el Estado desvían
el dinero que la Administración destina a gasto militar
a proyectos de entidades y grupos que trabajan por la
Paz y la solidaridad. En los últimos cinco años,
y después de una prolongada etapa de represión de la
Objeción Fiscal a través de embargos y reclamaciones
del dinero desviado, Hacienda ha retornado (en el caso
de declaraciones negativas) o ha respetado (en el caso
de declaraciones positivas) el dinero que los objetores/as
ha destinado a estos proyectos alternativos. Basándose
en este silencio administrativo de cinco años,
el SIOF-Objeción Fiscal a los Gastos Militares considera
que Hacienda reconoce el derecho a la Objección Fiscal
y lo aprovecha para animar a los/las contribuyentes
a unirse a la campaña en la declaración de la
Renta de este año. Por otra parte, también se
pretende volver a poner sobre la mesa el debate sobre
el derecho a la objeción.
La Objeción de Conciencia a los Gastos
Militares u Objeción Fiscal es la no disposición a colaborar
con el Estado en los gastos de preparación de guerras
y mantenimiento de la estructura militar, desobedeciendo
activamente en el momento de realizar la declaración
de renta. Consiste técnicamente en desviar una parte
de estos impuestos a un proyecto que trabaje en la defensa
de un progreso social solidario.
El fin de la Objeción Fiscal es la total eliminación de los ejércitos y entorno militar industrial mediante una reducción progresiva de los gastos militar. Haciendo Objeción Fiscal mostramos el rechazo social que tiene el gasto militar en particular y el militarismo en general, al mismo tiempo que nos solidarizamos con todo tipo de lucha por el progreso social que se da en nuestra sociedad como es la objeción de conciencia y la insumisión.
Con el dinero desviado por la Objeción Fiscal se promueve el trabajo por la paz, la justicia social, la cooperación para el desarrollo, los derechos humanos, etc., mirando de que los mismos sean en sí mismos otra forma de antimilitarismo. Con este dinero se consigue hacer realidad proyectos que no reciben subvenciones, proyectos que permiten seguir trabajando por una sociedad más justa y equitativa.
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