La lucha de los astilleros continúa
Durante las últimas semanas se han producido intensas movilizaciones en Sevilla, Cádiz, Bilbao, Sestao, Ferrol, Sagunto y Cartagena, con continúas manifestaciones de miles de personas, graves enfrentamientos con decenas de heridos graves, importantes bloqueos de vías de ferrocarril y de tráfico, concentraciones frente a las sedes del PSOE, quemas de contenedores y vías eléctricas, en un intento de parar la privatización de los astilleros que dejaría sin trabajo a miles de personas. Mientras tanto, los trabajadores de los astilleros continúan con las manifestaciones, iniciadas después de conocer el plan de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) y en lo que consideran la primera gran prueba del carácter antiobrero de la política económica del nuevo gobierno del PSOE.
Pese a que los astilleros de Izar-Manises tienen carga de trabajo hasta el 2006, los trabajadores de la factoría iniciaron de nuevo movilizaciones, el pasado 8 de septiembre, para protestar ante las pretensiones de SEPI de segregar, privatizar y cerrar Izar. El plan de la SEPI prevé dividir el sector militar y civil de los astilleros públicos, y desmantelar o privatizar el segundo, emprendiendo un desmantelamiento del sector naval público.
Los trabajadores están decididos a defender su puesto de trabajo hasta las últimas consecuencias. Con estas movilizaciones también se pretende empezar a concienciar a la ciudadanía de que se tiene que defender a los astilleros puesto que es el único tejido industrial que ha sobrevivido en la reconversión de la ciudad. Los sindicatos ven necesario que las negociaciones con la SEPI se realicen bajo dos premisas fundamentales: el mantenimiento de los trabajadores en el sector público y la retirada de los planes de segregación de la construcción naval militar y civil. Los trabajadores están seguros que la viabilidad a largo plazo es posible "por la dinamización que el mercado experimentará con el "Plan Renove" (plan que sale desde la Unión Europea después del accidente del "Prestige") que obliga a los petroleros monocasco, barcos para el transporte de gas, barcos para el proyecto de las autopistas del mar o dragas para la limpieza y búsqueda de los fondos, a llevar un doble casco.
Todo esto tiene su origen en 1999 cuando la Comisión Europea decidió dar unas ayudas al estado español bajo unas condiciones que el gobierno del Partido Popular omitió, distribuyendo el dinero sin tener en cuenta todas estas. Por esto la comisión abrió expedientes al estado español en el año 2000, y que ahora hace unos meses se resolvieron pidiendo el retorno de todas estas ayudas por parte del estado.
Pocos políticos dicen comprender las movilizaciones, porque se acuerdan de lo que pasó durante los años 80 con la reconversión industrial que cerró empresas como Euskalduna o Altos Hornos de Vizcaya, y ven "en peligro su supervivencia y el futuro de sus familias". Debemos destacar que algunos dirigentes sindicales no pretenden cuestionar que el futuro laboral de los trabajadores se enmarque dentro de los planes militaristas del estado español, dado que la solución del gobierno pasa por financiar con dinero público únicamente la industria naval militar.
Por un lado, el ejecutivo del PP ya acariciaba la idea de "convertir España, y su industria naval y auxiliar, en la plataforma europea de las Fuerzas Navales de Estados Unidos, con la consiguiente carga de trabajo para Izar" (editorial de La Razón, 13/09/04). En su día el PSOE calificó este proyecto de "especulación", aún así no desestima que una buena parte de la fuente de trabajo de los trabajadores pase por ampliar la base de Rota, reparar barcos de guerra de los EEUU y establecer en el territorio los nuevos centros navales de la OTAN.
Cabe destacar las declaraciones del responsable del máximo órgano sindical de Izar Ferrol, Ramiro González (CCOO), legitimando los planes militaristas del estado. El dirigente sindical aseguró que "será necesario un calendario amplio de movilizaciones" puesto que "sólo con la industria militar no se garantiza el futuro del sector naval público".
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