La información en TVE: un mundo feliz
Cuando un aficionado al baloncesto escucha palabras como las que escuchó la semana pasada, se replantea muchas cosas. Me explico. El personaje en cuestión, a cuyas declaraciones me refiero, es un tal José Antonio Sánchez, director general de RTVE, que vino a decir que "el baloncesto es un deporte minoritario".
Después de la primera retransmisión, sin publicidad apenas, y en un horario inadecuado (mejor horario era el de Canal Plus los sábados por la tarde), resulta que un millón de telespectadores se "enchufan" a la televisión para ver baloncesto. ¿Es esto una minoría? Comprendo que el señor Sánchez prefiera ver a Urdaci ocultando información en sus plurales informativos, que prefiera ver partidos soporíferos de segunda división B los viernes por la tarde, en campos tan vacíos que parecen un entrenamiento, y se comprende también que sigan gastando dinero en programas "made in Obregón", programas con altas dosis de intelectualismo.
Para el director general de RTVE, lo que se debe ofrecer cada día a la ciudadanía que se sienta frente al televisor es un auténtico mundo feliz, donde no hay artistas protestando contra la guerra dentro y fuera del Congreso de los Diputados y donde los millones de personas que se manifestaron en febrero por las calles de las principales ciudades españolas no portaban ni una sola pancarta con críticas a Aznar (por citar algún ejemplo). En este mundo que nos quieren dibujar, lo que realmente nos preocupa es conocer cómo se cocina en los más exquisitos restaurantes y, sobre todo, piensan que dormiremos mucho más tranquilos sabiendo hacia qué lado inclinamos la cabeza para dar un beso; tema éste tan vital que por ello no han dudado en seleccionarlo, seguro que siguiendo criterios profesionales, en los telediarios de turno.
Tal vez al Sr. Sánchez le parezca cuestión de matices, pero lo que él llama "selección" tiene otro nombre: manipulación. Así lo entiende por fortuna la gran mayoría de los españoles que lo gritaban en la multitudinaria manifestación por la paz, quienes parece que no se sienten reflejados en el país que RTVE intenta presentarles.
Por eso, en la redacción de informativos de TVE se pueden ver carteles añorando la libertad de expresión que, igual que hizo Aznar en el Congreso con el derecho a réplica, les han arrebatado. Seguro que el director general tranquilizará su conciencia pensando que tan sólo se trata de un reducido grupo de redactores, insatisfechos al ver en su nómina el 50% de sueldo menos que los llamados "pata negra" (nombrados a dedo por u.r.d.a.c.i.).
Sólo me gustaría decirle a este señor que no se acomode mucho en su puesto de trabajo, ya sabemos lo bien que lo realiza, porque el año que viene hay elecciones, y las minorías también votamos.
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