Número 8  //  Febrero 2003
Quien somos
Reportajes
Viñetas
Conexion ALSD
Malayerba
Foro ZTA
Correlavoz
Contactarnos
[23] Ago 05
[22] Jun 05
[21] Abr 05
[20] Feb 05
[19] Dic 04
[18] Oct 04
[17] Ago 04
[16] Jun 04
[15] Abr 04
[14] Feb 04
[13] Dic 03
[12] Oct 03
[11] Ago 03
[10] Jun 03
[09] Abr 03
[08] Feb 03
[07] Dic 02
[06] Oct 02
[05] Ago 02
[04] Jun 02
[03] Abr 02
[02] Feb 02
[01] Dic 01
[00] Ago 01
Animaciones
Imágenes
Música
Relatos
Aplicaciones
Juegos
Salvapantallas
Utilidades
Vídeos
Arte Multimedia
Cambio Social
Hospedaje web
Mp3
Música
Rarezas
Recursos Gratis
Software

Boletín de noticias destinado a
erosionar la consciencia

El precio de la calidad de vida

Uno de los grandes argumentos que utiliza toda persona defensora del sistema capitalista es la calidad de vida de nivel superior que se disfruta en los países que practican el liberalismo económico. La base de esta afirmación es la facilidad para conseguir gran cantidad de alimentos, el alto desarrollo científico de la atención médica, mejores infraestructuras y mayor esperanza de vida.

Estas valoraciones son en parte engañosas ya que se concentran en indicadores materiales, y no tienen en cuenta el deterioro mental y físico que sufren las personas sometidas al ritmo de vida capitalista. Todo el plano espiritual que envuelve al ser humano, tan importante para mantener la autoestima y el equilibrio emocional entre nosotros y los que nos rodean, ha quedado banalizado y ridiculizado es esta sociedad que se mueve por intereses y siempre en busca de la máxima acumulación posible de riqueza material. La consecuencia es la avalancha de trastornos psicológicos que se padecen y que dejan en situación de ansiedad y sufrimiento interior a personas que aparentemente tienen una existencia cómoda y medios de vida más que suficientes.

En los países industrializados se sufre soledad a pesar de la gran concentración de personas que se da en las grandes ciudades, la masificación conduce al anonimato y el anonimato al aislamiento. Los valores éticos han sido eliminados por su baja rentabilidad económica y las actitudes egoístas son moneda común en el día a día. Somos conscientes de que nuestro comportamiento se mueve por el interés y eso fomenta la desconfianza hacia los demás, origen de tantos trastornos psicológicos. La soledad y la desconfianza nos convierten en personas inseguras y emocionalmente frágiles, aunque en individuos de carácter agresivo puede manifestarse en forma de odio.

Uno de los rasgos característicos de la sociedad actual es su tendencia a vivir en metrópolis que acogen grandes masas. La aglomeración en las grandes ciudades nos aturde, la calidad de los productos que consumimos es dudosa, y el medio ambiente está seriamente deteriorado, tal y como se delata en el sucio color de las aguas que circundan cualquier ciudad de varios millones de habitantes y que desarrolla una intensa actividad industrial.

Esta lectura de la realidad se ha visto ratificada a finales del año pasado cuando la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer afirmó que "en los países industrializados aproximadamente un 30 por ciento de los tumores malignos se deben al tipo de nutrición y estilo de vida occidental".

Esta Agencia asegura que sigue aumentando en el mundo "la sobrecarga del cáncer", enfermedad que en el año 2000 causó la muerte de "6,2 millones de personas". En los países desarrollados la mortalidad por cáncer es "dos veces superior a la mortalidad en países en vías de desarrollo", debido al tabaco, a los carcinógenes ocupacionales y a una dieta rica en calorías y en grasas animales en combinación con poca actividad física.

Consideran poco probable que la incidencia de estos tumores se reduzca en un futuro próximo dada la tendencia actual de aumento de la obesidad, y opinan que la disminución de la mortalidad "dependerá en gran manera de los progresos que se hagan en el diagnóstico precoz y su tratamiento".

Respecto al consumo de tabaco, que en el siglo XX provocó cerca de 100 millones de muertes a causa de enfermedades relacionadas con su consumo, el director de la AICC explicó que estudios epidemiológicos recientes señalan que "los efectos negativos en la salud son superiores a lo que se estimaba", y aseguró que el consumo de tabaco "sigue siendo el riesgo de cáncer evitable más importante".

La tecnología avanza a pasos agigantados, tan rápido que ya no sabemos calcular la repercusión que los cambios del presente tendrán en el futuro a medio y largo plazo. La tecnología se siente tan importante que ya no piensa en el futuro ni en la calidad de vida ni en la ética humana ni en la natural. Solo piensa en el color de los billetes.

Volver / anterior Imprimir página


 
Interactive design
Tu araña de links
Humor, ultra-sexo y otras artes
     

actualidad | creaciones | downloads | links | contacto